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ARTÍCULO DE LA RAZÓN.

 

EL JEMAD AVISA: "LAS FUERZAS ARMADAS TIENEN UN ALTO PORCENTAJE DE MATERIALES INMOVILIZADOS POR FALTA DE RECURSOS".

El Jefe de Estado Mayor de la Defensa reconoce que los Presupuestos no solucionan las carencias en adiestramiento, operatividad y mantenimiento. La secretaria de Estado cree que no se podrán adquirir nuevas capacidades hasta 2028.

La tónica de la última década en torno a los Presupuestos destinados al Ministerio de Defensa es que son insuficientes para garantizar unas capacidades mínimas, lo que obliga a priorizar unos cometidos frente a otros. Y este año no iba a a ser menos. Así lo ha apuntado hoy el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), general Miguel Ángel Villarroya, durante su comparecencia en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, en la que él y otros cargos del Ministerio han analizado las asignaciones de las Fuerzas Armadas en las cuentas públicas. Entre ellos, la secretaria de Estado de Defensa, Esperanza Casteleiro, quien ha avisado de que no se podrán adquirir nuevas capacidades hasta 2028.

El más tajante de todos los ponentes ha sido el Jemad, pues ha incidido en varias ocasiones en que la reducción de fondos que sufren las Fuerzas Armadas desde 2008 afecta al adiestramiento, la operatividad y el mantenimiento. Al respecto, el general ha explicado que, “aunque todo incremento -el presupuesto de Defensa aumenta unos 418 millones- es loable, la reducción acumulada en los últimos diez años en estos gastos corrientes obliga a continuar gestionando la preparación de la Fuerza con idénticos criterios que en años precedentes: priorizando el adiestramiento y el alistamiento de las unidades designadas para integrarse en el Núcleo de la Fuerza Conjunta con respecto al resto”.

Esto significa, según el Jemad: “Menos adiestramiento de la Fuerza Conjunta en su totalidad, por tanto una menor eficacia del conjunto, y un menor número de equipos y tripulaciones preparadas para desarrollar sus cometidos, superando el umbral de seguridad que, como jefe de la estructura operativa, es mi deber exigir”. Eso sí, ha querido dejar claro que “todos los equipos o tripulaciones que están calificados y certificados, lo están con plena garantía operativa y de seguridad”.

 

“Disminución constante” del mantenimiento

 

Villarroya también se ha referido al mantenimiento de los materiales, también muy afectado en los últimos años por una “disminución constante” de los fondos: un 35% menos que en 2008. Según ha explicado, “en 2020, las necesidades de mantenimiento sólo pudieron ser atendidas en un 51% de lo estimado como necesario para mantener la operatividad. Esta cifra queda muy lejos incluso del 70% que se estableció como mínimo de emergencia, forzado por los años de crisis”.

De ahí que haya destacado “los equilibrios” y el “esfuerzo de priorización de los recursos financieros” para mantener las “capacidades que en mayor medida afectaban a la Defensa Nacional” y las “desplegadas en operaciones en el exterior”. "Sobrevivimos con un 35% de lo que teníamos en 2008 para mantenimiento. Hay que hacer equilibrios. En este punto ha hecho hincapié en que “tenemos un alto porcentaje de materiales y sistemas inmovilizados por falta de recursos”.

Por este motivo, el Jemad ha pedido valorar en su medida las nuevas adquisiciones de armamento. “Nuevos sistemas sí, pero siempre que no vaya en detrimento del material en servicio”, ha apuntado para añadir que “los Programas Especiales de Armamento (PEA) tienen ventajas e inconvenientes”, porque “se prevé un constante incremento de los pagos previstos por este concepto para los próximos años, con el riesgo de cerrar el paso a nuevos esfuerzos transformadores”.

 

Sin nuevas capacidades hasta 2028

 

Un aspecto, el del sostenimiento de las capacidades actuales y los Programas Especiales, al que también ha hecho referencia la secretaria de Estado de Defensa. Tal y como ha explicado Casteleiro durante su intervención, “la dotación destinada a la modernización del resto de sistemas y equipos, no incluidos en los programas especiales, así como al apoyo logístico de sostenimiento de todos los sistemas, equipos e infraestructuras, solo ha experimentado un crecimiento de 21 millones desde 2018”. De ahí que haya apuntado que, “actualmente, este sostenimiento se encuentra en niveles de supervivencia, condicionando operatividad y disponibilidad de los sistemas y equipos en uso”.

Es más, en la línea del Jemad, ha señalado también que “los compromisos de gasto contraídos para los programas especiales en curso agotan en su totalidad el escenario de disponibilidades financieras previstas para este Programa hasta el ejercicio 2027 inclusive”, algo que, “en principio, impedirá adquirir nuevas capacidades hasta 2028”.