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El héroe del Día D español que aplastó el terror rifeño de Abd-el Krim

 

1905050 1024px-14. La playa de Morro Nuevo en los días del desembarco

La playa de Morro Nuevo en los días del desembarco. (MADOC)

Los enfrentamientos en África fueron, a la vez, el cielo y el infierno para España y su ejército. La primera campaña en Marruecos, orquestada en 1859 por el general Leopoldo O’Donnell (también Presidente del Consejo de Ministros desde 1856), llevó a nuestro país a la gloria y ayudó a insuflar orgullo patrio a una población desencantada tras una infinidad de luchas internas y externas. Sin embargo, decir que los levantamientos de las cabilas rifeñas a comienzos del siglo XX trajeron consigo dolores de cabeza a los militares hispanos es ser benévolo en exceso. Más bien les destrozaron los intestinos. Derrotas como la del Barranco del Lobo en 1909 (con casi un millar de bajas) y la dolorosa matanza perpetrada contra nuestros compatriotas en Annual (donde hubo que contar más de 12.000 muertos) dieron como resultado un peligroso cóctel de tensión política, hartazgo entre los nuevos reclutas y preocupación por la seguridad de las urbes castizas ubicadas en la costa.

Pero si hubo alguien al que estas vicisitudes le quitaron en demasía el sueño, ese fue Miguel Primo de Rivera y Orbaneja. Más conocido por encabezar una dictadura entre 1923 1930, este general gaditano sintió tanta desazón ante el problema africano que, durante años, creyó que lo mejor era abandonar en buena medida la región y hacer regresar a sus hombres hasta la seguridad de la Península. «Personalmente, soy partidario de una completa retirada de Marruecos y de permitir a Abd el-Krim la posesión de sus dominios. Hemos gastado incontables millones de pesetas en esta empresa sin jamás recibir un solo céntimo», llegó a afirmar. No obstante, en 1924 cambió de forma drástica de parecer y, con una minúscula ayuda gala, organizó un desembarco (el de Alhucemas) que aplastó el corazón de la resistencia rifeña e hirió de muerto los movimientos rebeldes. Fue el Día D hispano.

Leer más. 30.04.2019. ABC Cultural. Autor: Manuel P. Villatoro

(Se habla poco del apoyo alemán e inglés a Abd- el- Krim)- ( Primo de Rivera, héroe "malgré lui").

[PDF]

Abd el-Malek Meheddin - La Historia Trascendida

www.lahistoriatrascendida.es/documentos/personajeshistoricos/Meheddin.pdf

 Años de tempestades. Sangre en los campos del Rif Los leales Abd el-Malek Meheddin ... En noviembre de 1914, a instancias de Alemania, el sultán de Turquía, ... recer con la colaboración de Abd el-Krim, recibe dinero. En varias ... En este enfrentamiento Abd el-Malek vuelve a fracasar a pesar de contar con la ayuda de.

Abd-el- Krim

.....Sirvió a la administración colonial española como traductor y escribiente de árabe en la Oficina Central de Tropas y Asuntos Indígenas en Melilla, donde trabajó asimismo para el periódico El Telegrama del Rif, en el que escribía un artículo diario en árabe. Siendo aún joven, fue nombrado cadí de Melilla y a la edad de treinta y dos años se convirtió en qādī al-qudāt, jefe de los cadíes.

En 1915, en el contexto de la Primera Guerra Mundial, ante las sospechas francesas de que colaboraba con los alemanes, se le abrió un expediente que dejó al descubierto sus verdaderos sentimientos contra la colonización europea. Consecuencia de ello, fue enjuiciado y permaneció encarcelado en el fuerte de Rostrogordo, de donde intentó fugarse, rompiéndose una pierna al descolgarse por la muralla. No recobró la libertad hasta un año más tarde, y al poco tiempo se retiró a su cabila para comenzar a preparar la lucha contra los colonizadores españoles y franceses. A partir de 1920, Abd el-Krim comenzó la rebelión contra la presencia colonial española.89

Líder rifeño[editar]

Abd-el-Krim con el empresario español Horacio Echevarrieta.

Hacia 1921 ya se había convertido en el principal líder anticolonialista en Marruecos, y desde esa posición preparó la sublevación general del Rif, contando con el apoyo de las cabilas que habitaban la zona. Entre otros, atrajo a su causa a gran parte de los soldados indígenas que prestaban servicio en el Ejército colonial español. En julio de 1921 las tropas españolas que se encontraban situadas en la zona de Annual, desmoralizadas tras varias escaramuzas con las fuerzas de Abd el-Krim, comenzaron una caótica retirada hacia el interior, sufriendo numerosas bajas durante la marcha hacia Melilla. Los rifeños, confiados tras esta victoria inicial, continuaron su avance hacia el este y lograron hacerse con más de 130 puestos militares españoles. Las bandas rifeñas lograron llegar hasta las afueras de Melilla, pero Abd-el-Krim decidió no asaltar la ciudad.

Tras haber puesto en fuga a las fuerzas españolas y ya bajo el mandato firme de Abd-el-Krim, el Rif se organizó como territorio independiente y logró arrebatar más territorios a las tropas españolas, que durante los siguientes años quedaron reducidas prácticamente a la zona de Melilla, por el este, y a CeutaTetuán y Larache por el oeste. Tras la consecución de sus victorias creó la denominada República del Rif, que no fue bien vista ni por España y ni por Francia (aunque sí por el Reino Unido, que contaba con razones estratégicas para avalar la decisión). El nuevo Estado norteafricano, con capital en Axdir, llegó contar con su propia administración, justicia y hacienda.

“Primo de Rivera llegó a defender un trueque entre Ceuta y Gibraltar ...

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 25 abr. 2012 - “Francisco Franco, a la postre dictador de España, mantuvo disputas con Primo de Rivera, mencionando incluso a amenazar con la rebelión.

Cuando los ingleses nos quisieron cambiar Gibraltar por Ceuta - Público

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 23 nov. 2018 - Cuando los ingleses nos quisieron cambiar Gibraltar por Ceuta ... Portugal”, Además, Primo de Rivera, entonces gobernador militar del Campo ...

El indefendible Peñón. Inglaterra y la permuta de Gibraltar por Ceuta ...

www.cepc.gob.es/Controls/Mav/getData.ashx?MAVqs...

 concesión de libertad de acción en Portugal7; y Primo de Rivera, en- tonces gobernador militar del .... general Radcliffe recomendaba cambiar Gibraltar por Ceuta u otro .... bién que los ingleses debían prepararse para todo intento de tratar.

Gibraltar por Ceuta: el cambio que quisieron los británicos - Los ...

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 24 nov. 2018 - El casi trueque Gibraltar-Ceuta es un hecho histórico que muchos desconocen. ... El propio Primo de Rivera, gobernador militar del Campo de Gibraltar en ... Gibraltar-Ceuta; de hecho, recomendaba cambiar el peñón por ...

Luis de Oteyza entrevista a Abdelkrim y su hermano | FronteraD

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 26 ene. 2012 - El joven Abd-el-Krim se concentra un momento, y luego habla pausado, pero ... había de conseguirlo con la ayuda de una nación europea, escogió a ..... —El capitán Alemán, uno de la Guardia civil, ¿sabes?, y Riquelme me ...

 

La Quinta Columna que dinamitó la Guerra Civil tras las líneas republicanas

 

 190503 Guerra civil

Atravesaban las líneas enemigas a diario, se vestían de milicianos para pasar desapercibidos y, en algunos casos, incluso se infiltraban a las organizaciones del Frente Popular para no levantar sospechas. Así actuaron los quintacolumnistas más relevantes de la Guerra Civil española, hombres y mujeres completamente desconocidos cuyas historias desvela el libro La Quinta Columna: La guerra clandestina tras las líneas republicanas...

LAS HERMANAS UNCITI: Y EL AUXILIO AZUL QUE FUNDÓ MARÍA PAZ Y SIGUIÓ CARINA

Los Servicios de Información de la República siempre estuvieron al acecho de la Quinta Columna. La mayoría de organizaciones que actuaron en la retaguardia republicana fueron desarticuladas gracias al trabajo de los infiltrados o agentes alborotadores. Sin embargo, hubo un grupo que se mantuvo intacto hasta el final de la guerra gracias a sus férreas medidas de seguridad. Se trataba de Auxilio Azul, una organización formada exclusivamente por mujeres falangistas cuya jefa, María Paz Unciti, murió en dramáticas circunstancias. María Paz se afilió a la Falange dos años antes de que empezara la guerra. Llegó de la mano de José Antonio Primo de Rivera, amigo de su familia. Tras producirse la sublevación, esta joven ya contaba con cierta experiencia en el mundo clandestino. Desde que la cúpula de Falange fue detenida en marzo de 1936, se vio obligada a trabajar en la sombra junto a otras mujeres de la Sección Femenina.

Pilar Primo de Rivera decía en su biografía que María Paz empezó a realizar actividades clandestinas para la Quinta Columna en agosto de 1936. Pese a tener tan solo 19 años, puso en marcha una improvisada pero eficaz organización que buscaba refugio a militares y falangistas perseguidos por las Milicias de Vigilancia de la Retaguardia. También conseguía víveres y documentaciones falsas para los familiares de los presos franquistas.

Las actividades quintacolumnistas de María Paz se torcieron drásticamente el 30 de octubre de 1936. Fue detenida por milicianos de la checa de Fomento mientras ayudaba a un chico, que resultó ser el cuñado de Julián Marías, a entrar en una embajada. Tras unas horas en esta checa, fue trasladada al cementerio de Vallecas donde fue asesinada. Su cuerpo presentaba una «herida por arma de fuego en la cabeza».

Carina Unciti, hermana de María Paz, recogió su testigo y asumió la dirección del grupo, reforzando las medidas de seguridad. Elaboró un complejo sistema de comunicación basado en células triangulares: cada integrante solo conocía a dos mujeres de su triángulo salvo una de ellas que actuaba como enlace de otros triángulos. También elaboró estrictas normas de acción en las que prohibía a las otras falangistas «hablar de la organización más allá que con sus enlaces» o «saber más» de lo que les correspondía.

Las actividades de la organización fueron frenéticas hasta el final de la guerra. Una de sus agentes más brillantes fue Enriqueta López Moncade, una funcionaria del Ministerio de Obras Públicas, que colaboraba con las quintacolumnistas pese a estar afiliada al Partido Comunista. Su filiación política y su enorme desparpajo, permitió avalar y poner en libertad a decenas de falangistas que permanecían detenidos en las checas madrileñas.

Auxilio Azul también se dedicó a ofrecer misas clandestinas en Madrid sin levantar sospechas. A uno de estos lugares se le conocía como la «parroquia» aunque en realidad era una lechería situada en el número 46 de la calle Velázquez. El escritor y periodista falangista Tomás Borrás aseguraba que, durante la Semana Santa de 1938, allí se llegaron a congregar más de 500 personas en una misa celebrada en Jueves Santo.

190503 Antonio Guardiola

La red contaba con otros tentáculos en la retaguardia madrileña. Dos mujeres vinculadas a la organización se infiltraron como mecanógrafas en el SIM, el servicio secreto de la República, y otras en la Cruz Roja Internacional donde obtenían víveres con facilidad. Carina Unciti y sus compañeras también pusieron en marcha un taller de corte y confección en la calle Barquillo que terminó convirtiéndose en el cuartel general del grupo. Allí se hicieron centenares de banderas de España y brazaletes de la Falange que se llegaron a exhibir en la capital horas antes de que entraran las primeras avanzadillas de Franco el 28 de marzo de 1939.

VILLAPALOS, EL AVIADOR: UN ESPÍA DE PELÍCULA Y DOS CONTRABANDISTAS

Gustavo Villapalos fue uno los emboscados que se jugaba la vida a diario para combatir desde la clandestinidad a los republicanos. Padre del que fue consejero de Educación de la Comunidad de Madrid en los años 90, cuando estalló la guerra era un joven guardia civil que realizaba un curso de radiotelegrafista. Simpatizante de Falange desde antes de 1936, este joven de 21 años, nacido en San Martín de Montalbán (Toledo), intentó entrar en el cuartel de la Montaña para unirse a la sublevación, pero llegó demasiado tarde a la plaza defendida por Fanjul. No le quedó más remedio que conspirar contra la República desde la oscuridad y colaborar con las tropas franquistas diseñando sabotajes y organizando expediciones de evadidos.

Sus primeros pasos como quintacolumnista los dio en la sierra de Guadarrama. Al igual que otros guardias civiles, fue enviado a la montaña madrileña para intentar cortar el avance de los franquistas desde Segovia. Pero él no participó en los combates sino todo lo contrario. Fue uno de los organizadores de la evasión de un convoy de la Benemérita a territorio sublevado por el puerto del León. Le faltó poco para conseguirlo. Cuando estaba a punto de coronar el puerto, un proyectil frustró su sueño, provocando que el camión que conducía cayese por un terraplén.

A Villapalos no le quedó más remedio que reintegrarse en las fuerzas republicanas que defendían la sierra. Hizo creer a sus superiores que no sabía nada de esa «gran evasión» y fue obligado a trabajar como chófer personal del coronel José Puig, uno de los mandos militares de la República en la zona.

El 1 de agosto de 1936 se vio envuelto en un extraño suceso que marcaría su historia en la guerra. El coronel Puig perdió la vida en un confuso incidente cuando se dirigía en su coche oficial a una posición avanzada. Villapalos estaba al volante aquel día. Según declaró ante las autoridades franquistas tras la contienda, la muerte del oficial republicano fue un «atentado» perpetrado por él mismo junto a otro quintacolumnista, el capitán Jarillo de la Reguera, ayudante del coronel. Aunque fue acusado de asesinato por los subordinados de Puig, Villapalos evitó su arresto gracias a su verborrea y a la mediación de un importante comisario socialista, amigo suyo de la infancia, que se encontraba en el frente de Guadarrama.

Hasta este momento, el manchego había actuado contra la República en solitario y sin ningún tipo de coordinación con los servicios de información de Franco. Pasó un año hasta que consiguió enlazar con el comandante Bonel Huici, jefe del espionaje sublevado en el frente del Tajo, que le reclutó como organizador de expediciones de personas que huían de la zona republicana. Su buen conocimiento de los Montes de Toledo, su arrojo y su templanza a la hora de encarar situaciones delicadas convirtieron a Villapalos en un gran referente para la Quinta Columna. Hasta el final de la guerra, realizó más de 20 incursiones a territorio sublevado con decenas de evadidos, algunos de ellos de renombre, como el futuro ministro de Exteriores, Fernando María Castiella.

Aprovechando su amistad con el comisario socialista que le salvó la vida en Guadarrama, Villapalos tuvo libre acceso a gasolina y hojas de ruta para sus expediciones. Para no levantar sospechas, utilizaba dos vehículos de la Fuerza Aérea de la República que le facilitaba otro miembro de la Quinta Columna. Entre sus colaboradores más cercanos se encontraba el futuro vicepresidente del Gobierno, Gutiérrez Mellado, que también realizaba tareas de información, especialmente en el tramo final del conflicto. Villapalos fue condecorado por los vencedores. Resultó herido grave durante un bombardeo y abandonó el espionaje para ser piloto de combate. Lo consiguió tras la guerra, pero tuvo que dejar el Ejército después de tener problemas con la Justicia: al parecer llevó en un avión militar hasta Barcelona a dos contrabandistas.

LOS HERMANOS GUARDIOLA: UNO CON TRAJE DE LUCES Y LOS DOS, NADADORES DEL TAJO

Pocas personas tuvieron una vida tan intensa durante la Guerra Civil como los hermanos Antonio y Enrique Guardiola, expertos nadadores. Su actuación para desbaratar una segunda ofensiva republicana en Brunete y su participación en las negociaciones de paz de Gamonal son dignas de película. Tanto es así que, en los años 40, una productora intentó hacer un filme sobre ellos, pero la censura franquista rechazó el proyecto. A diferencia de otros quintacolumnistas, las acciones de los hermanos Guardiola no tenían fines ideológicos pues no estaban afiliados a ningún partido. Se adentraron en el peligroso mundo de los emboscados para ayudar a los vecinos de derechas de Aranjuez, su ciudad, que corrían el riesgo de ser asesinados. Ayudados por un guarda forestal, consiguieron evacuar a la España sublevada a algunos de ellos a través de la Flamenca, una zona convertida hoy en una finca privada donde cazan miembros de la alta sociedad.

190503 A Guardiola

Para completar con éxito su misión, Antonio y Enrique pasaron muchas horas en el campo simulando ir de caza o recoger leña. Su objetivo real era encontrar un paso seguro. Les ayudó su hermano Ramiro, un adolescente que no levantaba sospechas entre las patrullas de milicianos y carabineros que custodiaban el valle del Tajo. En abril de 1937 localizaron una zona desprotegida. Construyeron una barcaza y lograron sacar de la España republicana a tres personas en peligro. Cruzaron el río de madrugada hasta llegar a la zona franquista. Semanas después, el Servicio de Información y Policía Militar de Franco (SIPM) les nombró agentes del «servicio exterior en territorio enemigo». Trabajaron a las órdenes de Antonio Bouthelier, un notorio miembro de la Quinta Columna que había conseguido infiltrarse en el corazón de la CNT tras ser nombrado secretario particular del anarquista Salgado Moreira, jefe de los Servicios Especiales del Ministerio de la Guerra.

Antonio y Enrique se movían a sus anchas por el Tajo. Solían pasar un par de días en territorio franquista antes de regresar a la «retaguardia enemiga». Hasta el final de la guerra lograrían sacar de Madrid a casi un centenar de militares, sobre todo de aviación y artillería, que eran los más reclamados en la otra zona. Aprovecharon estas expediciones para entregar al SIPM croquis sobre las defensas republicanas y otras informaciones que les suministraba la Quinta Columna.

En enero de 1939, con la guerra en su recta final, Enrique Guardiola recibió de manos de otro quintacolumnista una información urgente: un plan de operaciones de una ofensiva inminente de la República en la zona de Navalagamella y Galapagar, a escasos kilómetros del frente de Brunete. Esa misma madrugada, Antonio Guardiola fue el encargado de trasladar la información al otro lado. Cruzó a nado el Tajo, embadurnado con grasa animal para combatir el frío, y a punto estuvo de perder la vida. Nada más salir del agua, desde una posición avanzada, le lanzaron una granada al confundirle con un «enemigo». Consiguió sobrevivir y el plan de operaciones llegó a tiempo a los mandos franquistas.

La actuación de Enrique Guardiola también tuvo tintes novelescos al final de la guerra. Estuvo a punto de morir en dos ocasiones tras ser tiroteado por una patrulla de carabineros y después de sufrir un accidente de motocicleta cuando volvía de zona nacional con una mochila cargada de armas. Su última misión como agente secreto fue participar, en marzo de 1939, en las negociaciones de Gamonal entre los representantes de Franco y los emisarios republicanos que había enviado el coronel Casado. Viajó con ellos para custodiarles durante el trayecto. Ambos hermanos jugaron papeles claves desde la clandestinidad, absolutamente desconocidos hasta hoy.

Antonio intentó hacer carrera en los toros. No triunfó. Después de 1939, su hermano Enrique organizó corridas durante muchos años.

EL FRANCÉS CHARLES DURET: LOS ENGAÑOS DEL MISTERIOSO PEPE EN BARCELONA

Pocos espías preocuparon tanto a Franco como Charles Duret, nombre clave: PepeSu traición durante casi dos años se mantuvo en secreto, incluso en la posguerra, para no dañar la imagen de los vencedores. Este parisino de 39 años fue captado por el espionaje sublevado en enero de 1937 por las facilidades que tenía para entrar en la España republicana sin levantar sospechas. Su pasaporte francés y su trabajo como comerciante le permitían moverse cómodamente por Cataluña. Durante el primer semestre de guerra, el SIFNE (Servicio de Información del Nordeste de España) lideraba desde Francia todas las actividades subversivas de la Quinta Columna en la retaguardia catalana. El espionaje nacional creó una pequeña red de enlaces que viajaban con frecuencia a Cataluña para contactar con los grupos quintacolumnistas. Duret se incorporó a esa red.

190503 Duret

Su primera misión como agente secreto consistió en entregar unas cartas del SIFNE a varios quintacolumnistas de Barcelona. Una acción, a priori, no demasiado difícil ya que apenas tendría que interactuar con ellos. Pero, al poco tiempo de pisar la Ciudad Condal, fue detenido por agentes del espionaje republicano que vigilaban una vivienda, propiedad de un falangista capturado semanas atrás. Duret no tardó en confesar que, en realidad, trabajaba para los servicios secretos de Franco. En los interrogatorios no fue maltratado, pero sí sufrió amenazas de muerte en el interior de la checa de Vallmajor. La presión ejercida en los interrogatorios surtió efecto, y aceptó convertirse en agente doble del espionaje de la República.

Al francés le costó poco cambiarse de bando. Permaneció infiltrado en los servicios secretos de Franco hasta casi el final de la guerra y, gracias a su traición, la República se anticipó a un sinfín de operaciones encubiertas de los franquistas en Cataluña. Una de ellas consistía en instalar una potente emisora de radio en Barcelona con la que la Quinta Columna contactaría con los sublevados. Pepe delató a Jules Brocard, un joven espía francés que trabajaba para los alzados, que fue capturado por el SIM (Servicio de Información Militar) cuando intentó introducir la emisora clandestina. Poco después, la inteligencia republicana realizó una campaña de intoxicación a los sublevados, coincidiendo con el inicio de la batalla del Ebro. Lo hizo transmitiendo noticias falsas sobre la ofensiva a través de la emisora interceptada, haciéndoles creer que estaba controlada por la Quinta Columna. La maniobra les permitió contar con el factor sorpresa y llevar la iniciativa durante los primeros compases de la batalla.

Los nacionales no sospecharon de Duret hasta finales de 1938. Las informaciones falsas que se transmitían desde la emisora de Barcelona descolocaron un tiempo a la inteligencia franquista que empezó a dudar de su agente. La confirmación de que el francés era realmente el topo de la República se produjo después de que el SIPM de Irún recibiera una denuncia en diciembre de ese año. Un tío de Jules Brocard confirmó que su sobrino se encontraba detenido por culpa de Duret, que le había traicionado. No fue el único. Días más tarde, un espía republicano en Montpellier desertó ante las fuerzas nacionales confirmando el doble juego del francés.

Tras confirmarse la traición, el SIPM de Irún diseñó una compleja operación para capturar a Duret. Le hicieron creer que el coronel Ungría, jefe del espionaje de Franco, quería entrevistarse con él en su cuartel general de Burgos para felicitarle por sus servicios. El francés mordió el anzuelo y se desplazó hasta allí, donde fue detenido. Acabó confesando. Permaneció seis meses incomunicado en el regimiento de San Marcial hasta que la justicia franquista decretó su condena a muerte. Pepe fue fusilado el 8 de julio de 1939.

DATOS BÁSICOS

«La Quinta Columna: La guerra clandestina tras las líneas republicanas 1936-1939», de Alberto Laguna Reyes y Antonio Vargas Márquez (Ed. La Esfera de los Libros), ya la venta

03.05.2019. El Mundo. Autor ALBERTO LAGUNA REYES

La verdadera batalla de Nayaf del 4 de abril

 

En el trigésimo aniversario de la gesta española

Ahora que la tal Celaá, "maketa" intentando hacerse perdonar por los independentistas vascos, pretende con menosprecio meternos a los coroneles en el toma y daca nacional, surgen diversos medios de comunicación que ponderan como héroes a nuestros Fulgencio Coll y Alberto Asarta en la batalla de Nayaf, reconociendo su valor y su capacidad de liderazgo. La tal Celaá solo inspira lástima por su pobreza mental y su sectarismo (Cualidad o actitud propia de la persona que defiende y sigue con fanatismo e intransigencia una idea o una doctrina, sin admitir ninguna crítica sobre la misma.).

Adjunto algunos datos y comentarios sobre la batalla de Nayaf y pido un aplauso nacional para Fulgencio y Alberto, sin olvidar al hoy capitán Guisado y a todos los héroes españoles, salvadoreños y hondureños que aquel 4 de abril de 2004 se cubrieron de gloria y sostuvieron el honor de sus Fuerzas Armadas.

 

La verdadera batalla del 4 de abril | Cronica Home | EL MUNDO



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2 abr. 2017 - El fotoreportero Gervasio Sánchez reconstruye lo ocurrido en la batalla de Nayaf, de la que hoy se cumplen 13 años, a partir de sus vivencias ...

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La batalla de Najaf, heroísmo español en Irak | ATALAYAR



www.atalayar.com/content/la-batalla-de-najaf-heroísmo-español-en-irak

 

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El origen y el presente de la Guardia Civil, “guarda fiel de España entera”

 

El pasado jueves 28 de marzo cumplió 175 años la institución mejor valorada por los españoles, una que ha confirmado con enormes sacrificios su compromiso de servir a España: la Guardia Civil.

El emotivo homenaje de varios agentes al primer guardia civil asesinado por ETA
Emocionante: gendarmes franceses cantando el Himno de la Guardia Civil

La fundación de la Guardia Civil y la primera plantilla

Reinando Isabel II, el 28 de marzo de 1844 se fundó por Real Decreto un “cuerpo especial de fuerza armada de Infantería y Caballería”, dependiente del Ministerio de la Gobernación y denominado “Guardias Civiles”. Se encomendó el mando de este nuevo cuerpo al Mariscal de Campo Francisco Javier Girón y Ezpeleta, II Duque de Ahumada, considerado hoy por la Benemérita como su fundador y citado en su himno como “el gran Ahumada”. Fue él quien instauró el lema de la Benemérita: “El Honor es mi principal divisa”, un compromiso de rectitud que ha contribuido a labrar el enorme prestigio que tiene este cuerpo en la sociedad española.

La primera plantilla de la Guardia Civil, cuyo reclutamiento se inició en el verano de 1844, estuvo compuesta por 14 jefes, 232 oficiales y 5.769 guardias repartidos en 14 Tercios. Estos Tercios, a su vez, se componían por un número variable de Compañías de Infantería y por un Escuadrón de Caballería. Ya desde sus inicios, una de las prendas distintivas del nuevo cuerpo fue un sombrero de tres picos, también conocido como tricornio, que ha evolucionado con el paso de los años hasta convertirse en el tricornio negro de vinilo, con un efecto de charol, que hoy conocemos. El objetivo del nuevo cuerpo era servir a España y a los españoles en labores de seguridad, especialmente luchando contra el bandolerismo, que se había convertido en una lacra.

Bajo la protección de la Virgen del Pilar

El 8 de febrero de 1913, el Rey Alfonso XIII firmó la orden que proclamaba Patrona de la Guardia Civil a la Virgen del Pilar. Desde entonces, la Benemérita ha demostrado auténtica devoción por esta advocación de la Virgen, cuya imagen puede verse en sus cuartelillos, en vehículos, en embarcaciones… siempre velando por los guardias en el cumplimiento de su deber. Por ello, cada 12 de octubre, día del Pilar, la Guardia Civil celebra su día grande, con paradas en las que galardona a sus miembros que se han distinguido en su labor y rinde homenaje a sus caídos.

La Guardia Civil en la actualidad

En 1940 la Guardia Civil absorbió al Cuerpo de Carabineros, que se ocupaba de la vigilancia de nuestras fronteras y costas. Hoy en día, además de las aduanas, la Benemérita se encarga de misiones como la policía judicial, el tráfico, la información, la protección de la naturaleza y la lucha contra el terrorismo, misión ésta en la que la Guardia Civil ha asumido enormes sacrificios, con 203 guardias asesinados por la banda terrorista ETA. En 1973 de fundó el Servicio Aéreo de la Guardia Civil, que en la actualidad tiene dos aviones CASA CN-235MP y 43 helicópteros de distintos modelos. Para las operaciones especiales, el cuerpo tiene a la Unidad Especial de Intervención (UEI), fundada en 1978. En 1991 se fundó el Servicio Marítimo de la Guardia Civil, cuya misión es la vigilancia del litoral español, para lo cual tiene en torno a un centenar de embarcaciones, en su mayoría patrulleras y medias, aunque también dispone de tres patrulleros oceánicos.

A día de hoy, la Guardia Civil está formada por más de 75.000 hombres y mujeres, y cuenta con más de 2.000 instalaciones en todo el territorio nacional. Posee, así mismo, más de 20.000 vehículos (incluyendo embarcaciones y aeronaves), que recorren 350 millones de kilómetros al año. Como dice su himno, la Benemérita es la “guarda fiel de España entera”, un cuerpo al que muchos españoles admiramos y al que no pocos le deben la vida. Para celebrar este 175 aniversario, la Guardia Civil publicó anoche un documental en el que explica su origen y también su presente:

Defensa y Aviación. Documental sobre el origen de la Guardia Civil

Digital del León. 03.04.2019. La hermosa historia del origen de la Guardia Civil

Guardia Civil. 175º aniversario. El origen

Los Mozos de Escuadra vistos desde dentro

 

190314 Foto Beltran

 

I N T R O D U C C I Ó N

 

Buenas tardes-noches. Muchas gracias a AULA HOY y al señor Alberto González por invitarme a dar esta conferencia y a ustedes por venir a escucharme.

 

Espero no ser pesado, y que les interese

 

El título de la Conferencia es: Mozos de Escuadra versus Policía Autonómica. Creo que en la Conferencia quedará claro el porqué de este título.

 

Voy a hablarles de los orígenes e historia de los Mozos de Escuadra, de mi paso por ese Cuerpo como Jefe del mismo durante 10 años, de su evolución hacía Policía Autonómica.

 

Imagino que lo que más les interesa a ustedes es el presente y el futuro. Hablaremos de eso, pero antes creo imprescindible que conozcan ustedes los orígenes del Cuerpo. Su gestación y su evolución histórica, para llegar a mi etapa como Jefe de él. Anécdotas y experiencias en ella, y luego lo que fue pasando hasta llegar al Cuerpo de Mozos de Escuadra o Policía Autonómica actual. Mozos de Escuadra tiene una historia muy interesante, siempre ligada a los acontecimientos políticos, y parece que sigue siendo igual a día de hoy.

 

Para empezar, quiero definir a Mozos de Escuadra como una fuerza de orden público y militar, netamente catalana, al servicio de España y la monarquía Borbónica. Aunque no siempre, siempre, haya sido o sea así. Pero así fue en sus orígenes y en la mayor parte de su historia.

 

P U E S T A   E N   E S C E N A

 

Nos situamos a finales del siglo XVII, principios del XVIII, reinando Felipe IV el grande, aquél del que Quevedo decía que sí, que era como los agujeros… más grande, cuanta más tierra le quitaban. Y le quitaron y perdió mucha.

Las guerras mantenidas por España, durante ese reinado, contra Alemania, Flandes, Italia, Francia, Inglaterra, etc.

 

Las rebeliones de Portugal, Cataluña y Andalucía, descontentas por la política exterior del Conde Duque de Olivares, empeñado en guerras que en España nadie consideraba como propias.

 

La desmoralización de las Fuerzas Armadas, que cada día veían más lejos aquellos días, en los que sus invencibles Tercios, paseaban orgullosos sus victoriosos estandartes por toda Europa.

 

El lujo y el boato de la corte más preocupada por mantener el protocolo de las estrictas normas imperiales, heredadas de Carlos I, que de resolver ninguno de los problemas con que se enfrentaba el país.

 

La carrera de los cargos, la compra venta de prebendas, los favoritismos de todo tipo y la Regencia de Mariana de Austria, con la que se agravaron todos los anteriores problemas, habían sumido a España, al advenimiento de Carlos II de Habsburgo, en una profunda crisis económica y social de la que sería muy difícil escapar.

 

En las circunstancias anteriormente descritas, pronto surgió en España una multitud de vagos, mendigos y pícaros de todo género, que llenaban los caminos y ciudades, cometiendo toda clase de tropelías, y si la ocasión se presentaba propicia, delitos mayores. Pero con los vagos y pícaros, resurgió también una figura casi omnipresente en España: El bandolero, antiguo soldado de fortuna, quizá desertor de un Ejército derrotado, labriego empobrecido.

 

La descrita plaga en Cataluña era aún más grave, por el hecho de ser un país fronterizo, con abundantes zonas montañosas y dotado de feraces comarcas en las que había aisladas masías y ricas propiedades, que casi siempre ofrecían un seguro y buen botín. Todavía no había Bancos, y el dinero se escondía en las casas. Como anécdota, decir que Extremadura fue siempre una de las regiones dónde apenas hubo bandolerismo.

 

Las medidas adoptadas por las justicias para acabar con las partidas, a pesar de su dureza, servían de muy poco, por su falta de coherencia y por enfrentarse con males de profunda raíz social. Recordemos la segunda parte del Quijote en que Sancho Panza, internado en el bosque descubre aterrorizado, que los árboles “estaban llenos de pies y piernas humanas”. D. Quijote, se lo explica enseguida diciéndole: “No tienes de qué tener miedo, porque estos pies y piernas que tientas y no ves, sin duda son de forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados; que por aquí los suele ahorcar la justicia, cuando los coge de veinte en veinte y de treinta en treinta, por donde me doy a entender que debo estar cerca de Barcelona.”

 

E L   O R I G E N

 

Corrían pues, esos últimos años del siglo XVII, cuando Pedro Antonio de Veciana y Rabassa -Alcalde de Valls (Tarragona) y hombre de fortuna, que había forjado por sí mismo siguiendo el oficio de su padre de tratante de mulas y otras bestias de carga-, se planteó la necesidad de hacer frente a los bandoleros que asolaban la rica comarca vállense y que tenían atemorizados a todos su moradores. Acudió a diversas autoridades para ello, pero no recibió ninguna ayuda, mas como hombre perseverante, que no abandonaba fácilmente ningún objetivo que se hubiera propuesto, sin otra autorización que la suya propia; tomó de entre sus mozos de labranza y empleados, veinticinco de los más decididos y valientes y armándoles a sus expensas, marchó al frente de ellos en busca de forajidos y bandoleros, quedando así constituidas las primeras escuadras de los Mozos de la Casa de Veciana, con el único y exclusivo objeto de hacer valer la justicia, la Ley y el derecho, y sacrificando para ello una gran parte de su patrimonio personal.

 

Los rápidos éxitos obtenidos, animaron a Veciana a incrementar la fuerza inicial, lo que originó su ruina personal, que habría inevitablemente ocasionado la desaparición de la fuerza, de no haber mediado la intervención del Ayuntamiento de Valls primero, del corregimiento después y de la corona finalmente, que asumieron su mantenimiento, reconociendo y comprendiendo su labor y provecho.

 

En 1713, Veciana, puso su Fuerza a disposición de Felipe V (aunque antes ya había actuado a su favor, proporcionando a sus tropas, guías y exploradores), la guerra de Sucesión ya estaba prácticamente perdida para los partidarios del Archiduque de Austria y la mayoría de las comarcas catalanas solo anhelaban la paz.

 

Veciana, comprendiendo esta situación, optó por apoyar a quien más rápidamente pudiera restaurar el orden y traer la paz a las comarcas. Fue tachado por ello de “botifler” (término aplicado a los partidarios de Felipe V), pero su botiflerismo obedecía como se ha dicho a su deseo de reinstaurar la paz y el orden lo más rápidamente posible. Deseo que compartía con muchísimos más catalanes, que además nunca habían entendido, que había pasado para que los magnates catalanes juraran fidelidad en 1701 a Felipe V y luego cambiaran de opinión. Podría ser que el Oro austriaco e inglés tuviera algo que ver.

 

O F I C I A L I Z A C I Ó N

 

El día 21 de abril de 1719, se institucionalizan oficialmente las Escuadras de Veciana o de Valls, o de Mozos de “Casa Veciana” o Mozos de Escuadra, y Pedro Antonio de Veciana, es nombrado Comandante Vitalicio de las mismas, título que puede transmitir a sus hijos y en el que le suceden hasta cinco Vecianas: Pedro Antonio, Pedro Mártir, Felipe, Pedro Mártir y Pedro Pablo, quinto y último Comandante de la familia Veciana.

 

 

 

H I S T O R I A   1ª P A R T E

 

Durante la segunda mitad del siglo XVIII, los Vecianas asesoran la creación de nuevos Cuerpos, por todo el territorio español, que son copiados de las Escuadras, llegando en algunos casos a instruirlos personalmente, como en el caso de los Fusileros de Aragón (1766), los Miñones de Valencia (1774), los Escopeteros de Andalucía, los Guarda Bosques Reales de Extremadura y Castilla, los Miñones de las Vascongadas, etc., etc.

 

Los Mozos de Escuadra, mientras tanto, continúan luchando contra el bandolerismo, contrabandismo, robo, etc., cumpliendo además misiones de escolta de altos personajes de Madrid a Barcelona, o por el interior de Cataluña. Escoltaron a pie a Carlos III en 1759, en su viaje de Barcelona a Madrid, cuando el Rey regresó de Nápoles. Carlos III les tomó gran confianza y afecto, e incluso aprendió algunas palabras en catalán, que le hacía gracia pronunciar.

 

En 1820, con la revolución liberal contra Fernando VII obligándole a acatar la Constitución de 1812, fueron disueltos por Decreto de las Cortes, siendo reorganizados en 1823 al volver el absolutismo, subsistiendo bajo el régimen militar.

 

En 1835, por la renuncia del último Veciana, Pedro Pablo y de su hijo Antonio, al mando de las Escuadras, a causa de simpatizar él personalmente con la Causa Carlista y de haberse utilizado a los Mozos para combatirla, se hace cargo del mando de las Escuadras D. José Vivé, Capitán de Infantería y el Mando de ellas queda ya ligado a Oficiales procedentes del Ejército, generalmente del Arma de Infantería. Termina así la brillante ejecutoria de los Vecianas y se abre una nueva etapa en la historia del Cuerpo.

 

En 1844, la creación de la Guardia Civil, significó la desaparición de muchos Cuerpos de policía local, pero no la de los Mozos, por su demostrada eficacia. El éxito de esta Fuerza, eminentemente rural, está en el perfecto conocimiento del terreno y de sus habitantes y en su escrupulosa selección y disciplina.

 

Núria Sales, la mejor historiadora del Cuerpo, junto a Ortega y Espinós, resume así la trayectoria de los Vecianas: “Botiflers en tiempo de Felipe V, absolutistas en la época de Fernando VII, Monárquicos en la Primera República… Exiliados durante el trienio Constitucional… amor al orden y a los derechos de la propiedad por encima de todo.”

 

Los Mozos de Escuadra, en su primera época, fueron ya organizados militarmente, pero con dependencia de la sala del crimen de la Audiencia, que presidía el Capitán General; posteriormente se les otorgó el Fuero Militar.

 

En 1868 -con La Gloriosa- Prim, que odiaba a los Borbones, les disolvió de nuevo por considerarles fieles a ellos, siendo restablecidos por Real Decreto de primero de Mayo de 1877 por Alfonso XII, únicamente en la provincia de Barcelona, preceptuándose que prestaran servicio, conforme al Reglamento y Cartilla de la Guardia Civil; es decir, básicamente el suyo propio, puesto que la Guardia Civil lo había tomado anteriormente en buena parte de ellos.

 

A partir de esta última fecha, dependen del Ministerio del Interior y por sucesivas delegaciones, del Presidente de la Diputación, en cuanto a Administración y Servicios y del Capitán General de Cataluña en cuanto a armamento y disciplina.

 

Todas estas organizaciones y reorganizaciones del Cuerpo, responden a motivaciones políticas en las que el mismo Cuerpo era el menos implicado, pues ya se ha dicho que su único y exclusivo fin era el de mantener el orden y la Ley, pero las vicisitudes políticas por las que atravesó España, desde la célebre “Pepa” hasta nuestros días, no pudieron dejar de influir en él.

 

H I S T O R I A   2ª   P A R T E

 

Durante los sucesos del 6 de octubre de 1934 en Barcelona, los Mozos de Escuadra, -una de cuyas características ha sido obedecer siempre al que les mandaba-, obedeciendo a su Jefe, el Comandante de Artillería Enrique Pérez Farras (que además les amenazó de muerte si no lo hacían), cambiaron algunos disparos (muy a desgana) con las Fuerzas del General Batet, rindiéndose a continuación por orden de su Presidente, entregándose ordenadamente y en formación a la Guardia Civil. Recordemos que entonces eran apenas 400, y ahora son casi 17.000

 

En 1936, obedeciendo el orden constituido, no se sumaron al levantamiento militar, y su número aumento considerablemente, con elementos de ERC que de esa manera eludían ir al frente.

 

En 1939, al mando del Teniente Coronel Escofet, prestaron su último servicio en esa etapa, escoltando a las autoridades de Cataluña hasta la frontera francesa, permaneciendo fieles a la disciplina y al mando hasta el último momento. La mayoría de ellos fueron luego internados en el campo francés de Argelés, de donde algunos partieron para el exilio y otros volvieron a España. Conocí personalmente a algunos de ellos, que ya muy viejos me saludaban cuadrándose ante mí.

 

H I S T O R I A   3ª   P A R T E

 

En 1950, a instancias del Marqués de Castellflorite, entonces Presidente de la Diputación Provincial de Barcelona, el Generalísimo Franco, atendiendo a su tradición y raigambre en Cataluña, y a la pulcritud de su ejecutoria, reorganizó el Cuerpo en una Sección, dependiente en cuanto a Administración y Servicios del Presidente de la Diputación, y del Capitán General de Cataluña, en cuanto a armamento y disciplina, otorgándoles como era tradicional el Fuero Militar.

 

Las misiones serían mantener el orden en el recinto de los edificios de la Diputación Provincial de Barcelona, Residencia Presidencial y Cordón Técnico Exterior de seguridad en dichos edificios, así como la Escolta del Presidente.

 

Entre los años 60 y 70, los intentos de aumentar la plantilla del Cuerpo, por las necesidades del servicio de la creciente Diputación Provincial de Barcelona, fueron infructuosos.

 

En 1978, a instancia del Honorable Presidente de la Generalitat de Cataluña y de la Diputación Provincial de Barcelona, Sr. Josep Tarradellas, y siendo Ministro del Interior D. Rodolfo Martín Villa, el Gobierno autorizó la creación de otra Sección, similar a la ya existente, por Decreto de 27 de octubre.

 

POLICÍA   AUTONÓMICA – POLICÍA   DE   LA   GENERALITAT

 

A partir de aquí, se inicia un rápido y sostenido crecimiento lleno de debates y contradicciones entre las fuerzas políticas catalanas por un lado y la Generalitat y el Estado por otro, hasta llegar a los 16.500 Mozos de Escuadra actuales. Si quieren, luego podemos hablar un poco más de esto, y del temerario comportamiento del Estado en este aspecto. En toda España hay un prudente equilibrio entre Policía Nacional y Guardia Civil, y resulta qué en Cataluña, prácticamente desaparecen estos Cuerpos y lo dejan todo en manos de la Policía Autonómica, habiendo como había ya, más que indicios de las deriva que los nacionalistas iban tomando.

 

Si la adaptación técnico-profesional, no fue difícil, sí lo fue la moral. No se piense qué por resistencias internas, la memoria del Cuerpo, permitía asimilar fácilmente el cambio. Las dificultades nunca provinieron de dentro, sino de fuera. Nosotros éramos una Unidad, con organización y estructura militar, considerada como Fuerza de Orden Público. Dependíamos para administración y servicios, del Presidente de la Diputación Provincial, y para armamento y disciplina, del Capital General de Cataluña. Pero el Presidente de la Diputación Provincial era al mismo tiempo el de la Generalitat, y el Palacio Provincial era el Palacio de la Generalitat, evidentemente no eran la misma presidencia ni casa de antes, sino algo bastante diferente. Para unos nos habíamos convertido de pronto, en el peligroso embrión del Ejército Catalán. Para otros, éramos un grupo de fascistas, que difícilmente podríamos defender los intereses de la Generalitat. Se parecía plantear un conflicto de lealtades. O a Cataluña y a la Generalitat, o a España. Esto dicho en estos momentos, puede parecer banal, pero en aquellos momentos, era muy delicado. No había norma legal alguna al respecto y lo que se apreciaba eran los gestos, que cada uno valoraba como le parecía. Siempre que pedí aclaraciones o explicaciones a las autoridades del Estado, recibí la callada por respuesta. Nadie quería mojarse.

 

Para nosotros el problema era más sencillo, lo teníamos resuelto, con el conocimiento de la historia del Cuerpo de Mozos de Escuadra, siempre leal a Cataluña y a España, y muchas veces incomprendido por unos y otros. La Generalitat era España, y por lo tanto no había más que una sola lealtad posible. Otra cosa sería, lo que algunos suspicaces o interesados querían ver. Por eso no dudamos en recibir a Tarradellas, rindiéndole los mismos honores militares que tenía el Presidente de la Generalitat en tiempos de la República (decisión exclusivamente mía), y formando con el Guion del Cuerpo, que ostentaba los colores de la Bandera de España y con otro que yo mandé hacer exactamente igual, pero luciendo los colores de la Senyera.

 

Conviene señalar que no es lo mismo, un Guion que una Bandera.

 

Fuimos la primera Unidad de carácter militar, que rindió honores al Presidente de la restablecida Generalitat, y la primera que formó con los colores de Cataluña y de España, sin norma ni reglamento al que acogernos; no se piense que en aquellos momentos eso fue fácil y bien comprendido, es más, fui muy criticado por ello, pero nadie me quiso dar la más mínima indicación al respecto, a pesar de que, como ya he dicho, las pedí reiteradamente a las diferentes autoridades civiles y militares de las que dependía. Así que tuve que decidir solo.

 

Tarradellas también lo tenía muy claro. Aturdido por el gentío, las luces de las cámaras de TVE, los flashes de los fotógrafos, etc., cruzó después de tantos años la puerta del Palau de la Generalitat; me vio a mí y a la formación de gala de Mozos de Escuadra y a los guiones a su frente. Yo me dirigí a él y le saludé militarmente ¡A sus órdenes señor Presidente, no hay novedad en el Cuerpo de Mozos de Escuadra, sea usted bienvenido! Inmediatamente después, se dirigió hacia el Guion que llevaba los colores de la Bandera de España. Lo miró fijamente durante unos instantes, con los ojos brillando de emoción. Seguidamente inclinó lenta y respetuosamente la cabeza. A algunos Mozos de Escuadra se les saltaban las lágrimas. Yo mismo, estaba profundamente emocionado. Tarradellas, a continuación, se dirigió al Guion que ostentaba los colores de la Senyera y lo saludó también respetuosamente, pero sin la emoción anterior. Yo le imité. Había comprendido en un instante, la grandeza de Tarradellas y lo inútil y estéril de ese viejo conflicto Cataluña-España.

 

Desde aquel momento no había posibilidad de conflicto moral para nosotros. La cosa estaba bien clara. Sin embargo, muchos se empeñaron en continuar tergiversándola, deformando los hechos, las actitudes, etc., y buscando una radicalización en un solo sentido, que quizá, luego sí que se ha producido, por causas que ya explicaré más adelante, pero no achacables a nosotros mismos.

 

En sus servicios y trabajos, habían pasado casi dos años, para el Cuerpo de Mozos de Escuadra, desde que recibió a Tarradellas, y ya se vislumbraba, la posibilidad de que Pujol o Raventós, ocuparían pronto, la Presidencia de la Generalitat. Yo tenía totalmente prohibido a los Mozos de Escuadra, la manifestación de públicas preferencias, sobre uno u otro. Me parecía, que en un Cuerpo como el nuestro, eso no era bueno, porque podría crear partidismos o divisiones entre compañeros, que debían estar estrechamente unidos, para el mejor cumplimiento de su deber. Los dos candidatos, se anunciaban en grandes carteles, con la bandera de Cataluña a un lado o a otro, pero mientras a mí, la mirada de Raventós, me parecía adusta pero normal, la de Pujol me parecía inquietante. Había un poster en el que su mirada perdida en lontananza, dominaba una serie de valles y montañas de las tierras catalanas, con Montserrat al fondo, mientras la Senyera ondeaba suavemente a su lado. A mí, esa imagen me parecía mesiánica, un tanto iluminada y no me gustaba nada. Tarradellas tenía exactamente la misma opinión. Nunca perdía ocasión de comentarlo. Me preocupa mucho – decía- lo que pueda hacer este hombre si gana las elecciones.

 

Pujol ganó las elecciones, por poco, pero las ganó. Al día siguiente ya quería echar a Tarradellas de la Casa de los Canónigos (Residencia Presidencial), sin darle apenas tiempo a recoger sus cosas (totalmente verídico).

 

Con mi uniforme de Capitán de Mozos de Escuadra, impecablemente cepillado y planchado, y en el más puro estilo militar, me presenté ante el recién elegido Pujol. “A sus órdenes señor Presidente, se presenta el Capitán Gómez Alba, Jefe de los Mozos de Escuadra. Vengo a ponerme a su disposición para cuanto usted desee sobre mí o el Cuerpo de Mozos de Escuadra …” Me pidió que descansara, y me ofreció que nos sentáramos para continuar la conversación. Ya en un tono más informal, volví a repetirle, que el motivo de mi visita era ponerme a su disposición, etc., etc. Cuando el tomó la palabra, me dijo: “Ustedes tienen que estar al servicio de Cataluña”, y continuó diciendo: “en breve el Cuerpo de Mozos de Escuadra, pasará a depender de mí”. Curiosa correlación de ideas: “al servicio de Cataluña”, pasar a depender de él… Entonces no podía comprender bien lo que significaba; luego sí lo entendí. Para Pujol, Cataluña era él, y creo que lo sigue pensando. Si ustedes quieren, luego puedo hablarles con más detalle, de ésta, un poco tensa reunión.

 

Sí. Pujol se perfilaba como un hombre fanático y radical. No hay buenas comparaciones, pero yo no podía dejar de recordar mi primera entrevista con Tarradellas ¡Qué diferencia! Tarradellas, llegó con una información sobre el interior, mucho más intoxicada de la que podía tener Pujol, pero supo poner a cada uno en su sitio, guiándose de su gran humanidad, instinto político y ponderación.

 

La presentación protocolaria fue igual que la que luego tuve con Pujol, pero la conversación y las actitudes muy distintas. Cuando me invitó a sentarme ante él, yo le expliqué, todo lo que se me ocurrió que podía interesarle sobre el Cuerpo de Mozos de Escuadra, y el vacío de poder que había en la Diputación desde la marcha de un hombre tan carismático como Juan Antonio Samaranch. El me escuchó atentamente haciendo algunas breves preguntas, mientras yo me daba cuenta de qué a sus ojillos pequeños y llenos de inteligencia, no se le escapaba nada.

 

Me dejó hablar todo lo que quise, y yo aunque tenso, me sentía tranquilo. Cuando terminé, él tomó la palabra, diciéndome algo parecido a esto:

 

Capitán, es para mí una gran satisfacción estar conversando con usted. Desde que se supo en Cataluña, que yo volvería como Presidente de la Generalitat, he tenido muchas visitas en Saint Martin. He recibido muchas cartas, unas firmadas y otras anónimas. Me han contado muchas historias; Usted es un militar español, y por tanto, un hombre de honor, y sabe como hay que comportarse y hacer las cosas. Cuento con su fidelidad y comprensión y con la de todos los Mozos de Escuadra, para llevar a cabo el restablecimiento y consolidación de la Generalitat. Usted, también habrá oído muchas cosas sobre mí. No tema, conmigo nunca habrá un 6 de octubre. No puedo borrar de mi mente la imagen de esos lamentables sucesos. Puede usted decirles a los Mozos de Escuadra, que cuento con todos ellos.

 

Su tono fue sincero y convincente. A mí me cautivó, y desde ese momento me sentí dispuesto a servirle con la máxima lealtad, otorgándole toda mi confianza. Era inevitable hacer comparaciones.

 

Hay que decir, que el Gobierno sabía mucho sobre Tarradellas, antes de que él volviera. La policía le tenía intervenida, hacía tiempo, toda su correspondencia en Cataluña (que leía antes que el destinatario la recibiera), y esto propició su vuelta como Presidente de la Generalitat Provisional, ya que había la convicción de que era un hombre de ideas, que su largo exilio había moderado, y desde luego no estaba en absoluto a favor de fomentar el separatismo, ni repetir los errores del ’34. Esta información existente sobre Tarradellas, la conocía yo por circunstancias que no vienen al caso.

 

En Mozos de Escuadra también sabíamos mucho. Meses antes, Interior nos había ordenado que desplazáramos una escolta a Francia, a su residencia en Saint Martín Le Beau, para protegerle, pues había indicios de que pudiera sufrir un atentado, y para la transición Tarradellas se había vuelto muy importante. Si quieren, luego en tertulia podemos comentar eso con más detalle.

 

Respecto al tema de las Policías Autonómicas, recuerdo unas palabras de Tarradellas, que vienen al pelo. Tarradellas decía … mire usted, ya hay bastantes Cuerpos de Seguridad en España; nosotros lo que tendríamos que conseguir, es lo mismo que consiguió la Generalitat Republicana, es decir, el mando sobre las fuerzas de Seguridad del Estado ubicadas en Cataluña. O eso, o nada, que sería lo mejor. Las Fuerzas de Seguridad son siempre una cosa impopular, que desgasta a todos los gobiernos. Mire usted, la autonomía no está en esas cosas; la autonomía está en el control de los municipios y de los dineros. A nosotros que nos den los dineros y los guardias que los manden ellos. Además, nosotros ya tenemos a los Mozos de Escuadra desde siempre, para la guardia de la Generalitat, el Parlament y alguna cosa más. Con eso ya tenemos bastante.

 

Las ideas de Tarradellas, serían más o menos discutibles, pero por lo menos estaban claras. Y en ese aspecto debo decir que coincidían absolutamente con las mías.

 

Tarradellas también me comentaba la gran sorpresa que se llevó al volver a Barcelona, y ver una ciudad tan fantástica. Pues, por lo que le contaban muchos de los que iban a visitarle a Francia, Barcelona era una ciudad en blanco y negro, triste y miserable. También podemos comentar eso, si les parece, en la tertulia.

 

Pero Cataluña, no podía ser menos; si los vascos habían pedido una policía autonómica, ellos también. Los que hicieron el Estatuto, en Sau, pensaban por otra parte, que el tema de la Policía Autonómica podría ser uno de los temas a renunciar, para conseguir en la negociación otra cosa. Pero se equivocaron, no les recortaron el Estatuto, apenas hizo falta negociar; y se encontraron con una Policía Autonómica, con la que no sabían qué hacer. Por hacer electoralismo y demagogias, algunos partidos criticaron a Convergencia su falta de dinamismo e interés, por el tema de la Policía Autonómica. Pujol no podía dejar que eso ocurriera, él gobierna para ganar elecciones, así que adelante con la Policía Autonómica. Se inicia entonces el debate de sí los Mozos de Escuadra han de ser la base de la Policía Autonómica, ya que no son muy de fiar. ¿de fiar a qué? Podemos comentar esto luego.

 

Pero si la Policía Autonómica se creaba en serio, era una cosa costosísima, y la Generalitat no la podía pagar si el Estado no la financiaba. Solución, en la medida que el Estado fuera transfiriendo competencias policiales a la Policía Autonómica, el Estado, amortizaría ese dinero retirando sus propias fuerzas de seguridad de Cataluña. Pues si no se hacia así, la Policía Autonómica, era inviable, ya que el Estado, no podía mantener a sus propias fuerzas de seguridad y a las autonómicas. Pero ¿Debió el Estado retirar y reducir sus fuerzas de seguridad, al extremo de desmantelarlas como lo hizo?, la respuesta es, a mi modo de ver, categóricamente, no. El mantenimiento de la seguridad y orden público, son constitucionalmente, deberes irrenunciables por parte del Estado, que en último extremo es su máximo garante. Lamentablemente, se acabó cediéndolo todo, rematándose la desaparición policial del Estado en Cataluña en 1996 en los Pactos del Majestic, para que Aznar fuera investido Presidente -además de muchas otras cosas-, se cedió hasta el tráfico de la Guardia Civil. Con toda la información que proporciona. ¡Qué enorme error, tan difícil de arreglar ahora! Y más cuando ya se sabía con certeza el rumbo de deslealtad constitucional que los nacionalistas habían tomado, desde que Pujol llegó al poder.

 

Fue poco tiempo después de que Pujol fuera elegido Presidente de la Generalitat, cuando tuve con él mi particular “guerra de las banderas”

 

Me llamó a su despacho y me dijo muy ufanamente: Como el Cuerpo de Mozos de Escuadra ya pertenece a la Generalitat, quiero hacer un acto público, en el cual se ponga en evidencia este hecho, y he pensado, entregar oficialmente al Cuerpo una Bandera de Cataluña, para que la use en sus formaciones; se invitará a la prensa y a algunas personalidades. Quiero que me haga usted un esquema del acto, que quede digno y solemne. Ya sabe usted, esas cosas que hacen los militares. Le contesté que le haría un informe completo y me retiré.

 

Le hice el informe, pero no le gustó.

 

Mi informe, además de presentarle un modelo de acto, le decía que no podía entregar la Bandera de Cataluña, si antes o al mismo tiempo, no se entregaba una Bandera de España. El Cuerpo de Mozos de Escuadra, no solamente por obligación constitucional, sino por propio honor y espíritu, debía de formar o con las dos o con ninguna -otra cosa eran los guiones que en la actualidad usaba. También le dije, que entregar al Cuerpo una Bandera de España, era bastante complejo. Había una reglamentación y procedimiento al respecto. El Cuerpo carecía de entidad suficiente, como para poseer y custodiar una Bandera de las que se entregan a las Unidades militarmente organizadas. Por otra parte, en la colección legislativa, constaba ya la entrega de una Bandera de España al Cuerpo de Mozos de Escuadra, durante el reinado de S.M. Alfonso XIII. Esta Bandera se encontraba en paradero desconocido, ignorándose por el momento las circunstancias y causas de su desaparición, lo que podría ser delicado recordar en esos momentos. Todo esto no le gustó nada, ni pareció convencerle demasiado. Le dije a continuación, qué creía él que haría S.M. el Rey de España, cuando viniera a la Generalitat, y los Mozos de Escuadra le formaran solo con la Bandera de Cataluña. En qué situación se le pondría. Complicado, ¿no? Esto pareció convencerle y tomó una decisión drástica. No se entregaría ninguna Bandera. Pero le estropee el acto, que probablemente le hacía tanta ilusión, y que además tenía un trasfondo político importante como es obvio. Pienso que actué como debía, pero Pujol cada día me podía ver menos, aunque sabía que yo tenía razón y solo actuaba dentro de la más estricta legalidad.

 

Recuerdo que cuando nombré a Pujol su primera escolta, una de las primeras cosas que les dijo fue preguntarles si ellos estaban con él para vigilarle o para protegerle. Esto desanima a cualquiera. Cuando Pujol comprendió, que su escolta le era leal, que estaba para protegerle y que eran exclusivamente buenos profesionales, empezó a abusar de ella y la convirtió a los pocos meses en un servicio, digámoslo personal. Los gastos de la misma se dispararon, y cuando intenté intervenir salí chasqueado y desautorizado. Supe que en algunas ocasiones en que el Presidente iba a la sede de su partido, algunos elementos del mismo, comían en restaurantes con la escolta, y los gastos de la fraternal comida los pagaba el Cuerpo. Supe que abandonaban las funciones estrictas de seguridad, para hacer otros servicios. Les llamé la atención, pero como se sentían protegidos por el Presidente, no me hicieron mucho caso. El asunto llegó al extremo de presentarse facturas de comidas inexistentes en unos casos, o gastos abusivos en otros. Pero el Secretario General de la Presidencia, ordenó que se pagara todo sin rechistar. Cuando le comuniqué todas estas cosas al Consejero de Interior, me dijo que hablaría con el Presidente. Pocos días después me dijo que había intentado hablar con él sobre el asunto, pero que este lo había cortado tajantemente. Así las cosas, yo ya no podía hacer nada. Pujol apuntaba maneras en su particular forma de entender la gestión del dinero público.

 

COMIENZA EL ADOCTRINAMIENTO SECTARIO

 

Las pruebas (o como se les quisiera llamar), de ingreso de los nuevos aspirantes a Mozos de Escuadra habían comenzado, pero a mí me apartaron de los Tribunales y ni tan siquiera me permitieron evaluar las pruebas físicas; pruebas que pasaron algunos elementos, que en otras ocasiones, habían sido incapaces totalmente de superar. Se presentaron muchísimos aspirantes; no recuerdo exactamente el número, pero sí que cerca de un 60% era de origen no catalán. Sin embargo, de los 280 aspirantes que ingresaron, solo 21 habían nacido fuera de Cataluña, aunque eran catalano-parlantes por supuesto. Es decir, con un 60% de aspirantes de origen no catalán, solo ingresó un 7,5% de estos aspirantes. Un chico muy apenado me vino a ver y me dijo: no lo entiendo, yo había pasado sin problemas las psicotécnicas de la Academia General Militar de Zaragoza y las de la Academia General del Aire de San Javier, que son durísimas, y aquí me han suspendido. No era catalán. Por eso cobra más interés lo que voy a contar a continuación, no sin antes decirles que, la Delegación del Gobierno en Cataluña siempre estuvo perfectamente informada de todo, pero como si no.

 

Recuerdo la visita que hice con Tarradellas hace años al portaviones Kennedy de la VI Flota de los Estados Unidos. Devolvíamos una visita de cortesía, que un grupo naval de la Navy, encabezado por el Albany, había hecho días antes al Presidente de la Generalitat, al tocar el puerto de Barcelona. Yo me adelanté para entrar en el barco, pedí permiso para subir a bordo para mí y para el Presidente de la Generalitat, y pasé a cubierta. Saludé a la Bandera de los Estados Unidos, y acompañando aTarradellas, nos dirigimos a la Cámara de Oficiales. Tarradellas comió con varios altos Jefes de la Navy, yo con algunos Oficiales -muy mal, dicho sea de paso- Al terminar la comida, tras una breve sobremesa, nos despedimos y nos retiramos. Ya en el coche y dirigiéndonos al Palau de la Generalitat, Tarradellas me dijo ¿Se ha dado cuenta usted de una cosa Capitán? ¿A qué se refiere Sr. Presidente? Mire usted, el Albany es el buque insignia de la Navy. La Navy es uno de los mayores poderes del mundo, probablemente la mayor fuerza militar del mundo. Bien, el Subsecretario (o sea, el Jefe) de la Navy, se llama Hidalgo y es hijo de emigrantes españoles, el Jefe de Estado Mayor de la VI Flota se llama García, y es hijo de dominicanos, descendiente de españoles, el Comandante Jefe del portaaviones Kennedy se llama Hernández, y lo mismo. Los tres hablan Castellano y se sienten un poco españoles. Por esto el pueblo norteamericano es tan grande, porque es capaz de dar el mando del Kennedy, de la VI Flota o de la Navy a los hijos de unos emigrantes. Los catalanes seríamos incapaces de hacer esto. Prosiguió diciendo. Durante mi época de exilio he recorrido muchos países, también estuve en los Estados Unidos, allí ya entonces había mas de 22 cadenas entre radio y televisión que emitían en Castellano, y un montón de periódicos se editaban también en Castellano. En mi recorrido por tantos países, he podido saber la importancia que España tiene en el mundo. Pero no somos capaces de hacerla valer, y los catalanes no quieren entender esto. Tarradellas tenía conciencia de Estado, lástima que fuera tan mayor. El no podía entender lo que él llamaba “política de bajos vuelos” que practicaba y practican la Generalitat y el Estado.

 

L A   C L A V E

 

La revista Interviu, publicó una entrevista al ex President de la Generalitat Josep Tarradellas. Preguntando sobre su opinión de la Policía Autonómica, contesta: “Los Gobiernos Autonómicos, deberían tener a sus órdenes la Guardia Civil y Policía Nacional y todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, como ya ocurrió en el año 1932, bajo responsabilidad directa del correspondiente Consejero de Gobernación. Ahora se van a crear las Policías Autonómicas, y a mi me parece un error. Nos ahorraríamos muchos miles de millones y se evitarían muchas tensiones y roces traspasando los servicios citados a los Gobiernos de las Comunidades Autónomas. Estoy en contra de las Policías Autonómicas. Las Autonomías precipitadas están creando una gran burocracia, insostenible para un país como España.”

 

Sí, pero si se hiciera así (replicaba el entrevistador), esas fuerzas de Policía nunca serían auténticamente catalanas. Su última obediencia sería siempre al Estado. Bien, ¿y qué hay de malo en eso? ¿me lo pueden decir? ¿en qué están ustedes pensando? Y esto ocurría ya en 1982… Como dicen en mi pueblo: “Se les veía de venir”

 

Está claro qué desde el principio, la Generalitat quería una Policía Autonómica, desligada de Mozos de Escuadra, con la sola lealtad a Cataluña y no también a España, como históricamente habían sido los Mozos de Escuadra, que no eran de fiar. Y esto desde el principio, lo cual explica muchas cosas. Deslealtad Constitucional desde el minuto cero por un lado y por el otro. Unos por acción y otros por omisión. Y así ha sido reiteradamente, durante todos estos años, el comportamiento de la Generalitat y el de los Gobiernos del PSOE y PP de España, hasta llegar a donde hemos llegado.

 

Cuando reproché en una ocasión al Director General de Seguridad de la Generalitat, las injusticias que se habían cometido en la Selección de aspirantes y ascensos a cabos y sargentos, me contestó: “Yo no he venido aquí para hacer justicia, yo he venido a hacer política”. Pregunto: ¿Cómo se puede hacer política sin justicia? Quienes tenían el deber de cumplir y hacer cumplir la ley, declinaron esa obligación por intereses disimulados e inconfesables. Así, en las últimas décadas se ha hecho política sin justicia, ósea sin respeto a la ley. Los que saben algo de la historia de España, recordaran la Década Ominosa del Rey Felón, Fernando VII (1823-1833). Los historiadores del futuro, quizá tengan que referirse, para nuestro reciente pasado, como a las cuatro décadas ominosas de oclocracia cleptómana, que explicará mucho de lo que ha pasado.

 

SITUACIÓN   ACTUAL

 

Los intentos de contentar a quienes no se contentan con nada, con cesiones y concesiones, buenismo, políticas de apaciguamiento, que siempre incluían la dejación por parte del Estado de la elemental exigencia de hacer cumplir las leyes… como en política lingüística, educación, banderas, embajadas, … y un largo etcétera, han fracasado rotundamente y han hecho cada vez más fuertes a los separatistas. ¿Tiene sentido seguir haciendo lo mismo? Fuera de obligar al más estricto cumplimiento de la ley sin mínima vacilación, puede ocurrir de todo.

 

La independencia de Cataluña, tampoco saciaría a los separatistas, que reclamarían más y más: Valencia, Baleares, el Rosellón y la Cerdaña francesas, el Alguer, Andorra, la Franja de Aragón, y quizá hasta los Ducados de Atenas y Neopatria. Es “Imposible” Independencia traería con casi total seguridad, primero el enfrentamiento entre catalanes, y luego entre españoles. Todavía estamos a tiempo de evitarlo. Dios lo quiera.

 

Para finalizar, yo les diría a los Mozos de Escuadra actuales, que estudien la historia del Cuerpo, y eso les convencerá de que es mucho mejor, más seguro y tiene más categoría, ser Mozo de Escuadra que Policía de una Generalitat con rumbo al borde del abismo, y quien camina por el borde del abismo acaba cayendo en él.

 

F I N