Después de que hace dos años se decidiera cambiar los uniformes de 175.000 militares para adoptar un modelo de color árido, como si nos fuéramos todos a Afganistán, Defensa volverá a adoptar para el próximo año de nuevo el diseño “boscoso” para los uniformes de combate de nuestros militares. Además, el ministro Morenés se gastará más de 200.000 euros en ¡uniformes de etiqueta! Y por si fuera poco, el número de prendas de vestuario que el personal militar podrá solicitar a través de la aplicación informática diseñada a tal efecto se verá incrementado a partir del próximo mes de enero -pasando de 46 a 94- , y muchas de ellas contarán con un diseño renovado, mejoras técnicas y una mayor calidad de las materias primas empleadas en su elaboración. Entre las novedades, elementos tanto del equipo de combate como del uniforme de trabajo, y también del equipo complementario que se utiliza en unidades de montaña, en la Legión o en la Brigada Paracaidista, que todos los militares del Ejército y los de Cuerpos Comunes destinados en su estructura podrán pedir a través de la nueva Aplicación de Vestuario del Ejército de Tierra (AVET).

No deja de llamar la atención tanto dispendio en un Ministerio que ha sufrido monumentales recortes. Recortes que han producido que sea muy escaso el combustible para vehículos y munición para entrenamiento, que ha impedido la activación generalizada de los reservistas, que ha mandado al desguace a buques de la Armada –entre ellos, el portaviones Príncipe de Asturias- y ha habido que cancelar proyectos estratégicos de desarrollo de sistemas de armas. Por no hablar de la comida de la tropa, la reducción de personal, la falta de convocatorias para nuevos militares o el cierre de instalaciones y acuartelamientos.

Nos dicen nuestros espías que pudiera ser que el derroche textil en las FAS tenga origen en una decisión gubernamental para ayudar a uno de los buques insignia de la economía española: El Corte Inglés.

No puede pasar desapercibido que una de las empresas que manufactura la uniformidad de nuestros ejércitos es el grupo El Corte Inglés. Pues bien, la empresa que preside Isidoro Álvarez se ha adjudicado un contrato del Ministerio de Defensa por un importe de 208.656,80 euros para suministrar los uniformes de etiqueta. Se trata del sexto contrato de estas características que consigue El Corte Inglés desde mediados de julio, después de haberse convertido en el proveedor de prendas de vestuario de los carteros de Correos, los funcionarios de las Unidades de Intervención Policial del Cuerpo Nacional de Policía, los empleados del Museo del Prado, de la Confederación Hidrográfica del Guadiana y del Ebro. En total, más de 14 millones de euros. Es posible que también consiga el contrato para los nuevos uniformes de todas las FAS, que sustituirán a los anteriores, que en su mayor parte ni siquiera han sido desembalados. Por supuesto, tampoco valdrán el anterior modelo boscoso… porque los nuevos tendrán las “mismas características y calidades” pero de otro color. Muy bonito todo.

La cuestión de fondo, nos dicen nuestros espías, es que el Gobierno se ha propuesto ayudar a El Corte Inglés, que viene acarreando una crisis creciente desde 2009, año en el que empezó una acusada caída de ventas por causa de la crisis. Entonces ya se hablaba de que el Corte Inglés había perdido dinero con su cadena de supermercados y con algunas marcas. Al año siguiente, la guerra de ofertas y precios en la que también entró la empresa de Isidoro Álvarez, en lugar de vender más con margen menor, terminó notando un nuevo descenso de las ventas con un margen inferior. Actualmente, El Corte Inglés con sus ventas únicamente cubre aproximadamente el 30% de su deuda a corto plazo y el 14% de su deuda a largo plazo. Una de las primeras medidas que tomó la empresa fue alargar los pagos a sus proveedores, por lo que si antes pagaba a 3 meses, ahora mismo ya está pagando a 6 meses y algunos proveedores se están planteando no venderle a esta empresa, ya que como es evidente, la crisis es para todos y muy pocas empresas podrían permitirse mantener el género en la calle durante 6 meses.

Los resultados de 2001 (cuentas cerradas en febrero de 2012) ya hacían evidente que la crisis le estaba pasando una factura importante en el volumen de negocio, cayendo desde casi los 18.000 millones de euros de 2007 a los 15.777 millones de euros del 2011, cifra inferior incluso a las ventas del año 2005 que facturó 15.855 millones de euros. Ya se hablaba de la necesidad de hacer un ERE y despedir a miles de trabajadores, lo que en una empresa puntera del capital nacional, producía un auténtico escalofrío al Gobierno. Se imponían recortes y alguna forma de ayuda que compensara las pérdidas y evitara tener que hacer público la necesidad del ERE.

Ahora mismo, la empresa cuenta con casi 3.000 trabajadores menos y ha reducido la jornada completa en casi 20.000 personas. El Corte Inglés ya no crea empleo, sino todo lo contrario y ha pasado a destruirlo, como último bastión que aguantaba la crisis. Destacan también la reducción en las inversiones que ha puesto en marcha el grupo por importe de 870 millones de euros con una inversión neta que cae 145 millones de euros desde el año anterior. Y por último, la peor de las noticias saltó el pasado mes de noviembre: Viajes El Corte Inglés ha decidido ajustar su horario laboral y reducir la jornada en dos horas con el fin de adaptarlo a la caída de la demanda que experimenta el sector y como medida preventiva en defensa del empleo. El recorte afecta a casi 5.000 trabajadores. Igualmente, el Corte Inglés prescinde de las subcontrataciones de reponedores, mozos de carga y descarga y el servicio de limpieza que hasta ahora realizaban tres empresas: Eulen, Acumula y Planificación y Control Logístico (PyC Logístico).

Ante este panorama, dicen nuestros espías, el Gobierno intenta que El Corte Inglés se quede con importantes contratos del Estado para aliviar su situación económica, que si entrara en caída libre, nadie duda que sería un duro golpe a la maltrecha confianza en la economía española. Si esto es así, ya saben el origen de tanto baile de trajes en Defensa y lo vacía que queda la matraca de los recortes, la libre concurrencia del mercado y la igualdad de oportunidades… Lo mejor es tener amigos en el poder.

Hubo una época en la que se decía popularmente que lo que mejor funcionaba en España era El Corte Inglés y la Guardia Civil. Pues la Benemérita se está quedando sola…

En noviembre del presente año, el Estado Mayor del Ejército ha aprobado la Directiva 08/12, de Transformación de la Estructura de la Fuerza del Ejército de Tierra, quedando el conjunto operativo formado por ocho brigadas polivalente.

Para los interesados en el tema, puede consultar el enlace siguiente:

DIRECTIVA 08/12

Desde el congreso de los diputados nos llega un soplo de esperanza; recemos para que el Niño guíe sus cabezas, sus pies y sus
manos y acepten el sacrificio de una vida de servicio a este pueblo soberano:

Datos económicos de 2012

El nuevo régimen disciplinario de la Guardia Civil pasa el trámite del Consejo de Personal

La reforma del régimen disciplinario de la Guardia Civil ha pasado el trámite del Consejo de Personal del Cuerpo, que ha celebrado esta mañana su cuarta reunión plenaria de 2012 bajo la presidencia del director general de la Benemérita, Arsenio Fernández de Mesa. De las cuatro asociaciones con representación en este órgano, dos han votado en contra (la Asociación Unificada de Guardias Civiles y la Unión de Guardias Civiles); una, a favor (la Asociación Escala de Suboficiales de la Guardia Civil); y otra (la Unión de Oficiales) se ha abstenido.

Las principales novedades que se incluirán son tres: la consideración de falta muy grave cuando un guardia civil se manifieste de uniforme o con armas, o, en cualquier caso, haciendo valer su condición de militar; la tipificación como delito de las acciones u opiniones que infrinjan el deber de independencia política y sindical de los miembros de la Guardia Civil (como ya ocurre con el deber de neutralidad en las Fuerzas Armadas); y la incorporación de la responsabilidad colectiva para responder ante determinados delitos, es decir, que si una asociación realiza una actividad considerada delictiva, deberán responder disciplinariamente todos los miembros del órgano de gobierno de dicha asociación.

Este último aspecto (que introduce por primera vez las sanciones disciplinarias colectivas en la Guardia Civil) es uno de los más polémicos, porque algunas asociaciones profesionales de la Benemérita lo consideran un "ataque" contra ellas. Interior, por su parte, justifica la adopción de esta medida disciplinaria "para cumplir con la ley que regula el derecho de asociación" en el ámbito civil. En dicha normativa, concretamente en su artículo 15, se establece que la responsabilidad penal, civil y administrativa de las asociaciones recae sobre "los miembros o titulares de los órganos de gobierno y representación, y las demás personas que obren en nombre y representación de la asociación".

A favor y en contra de la reforma

Las novedades que se incorporarán en el nuevo régimen disciplinario de la Guardia Civil cuentan, al igual que está sucediendo con la reforma del régimen disciplinario de las Fuerzas Armadas, con partidarios y detractores. Entre los primeros se encuentran la cúpula de Interior y de la propia Benemérita, así como algunas asociaciones del Cuerpo, que consideran que la modificación "es necesaria porque hay tipos delictivos que no están incluidos en la actual normativa y hay que recogerlos en un nuevo texto legal". Pero los detractores de esta reforma, entre los que se encuentran las dos asociaciones que han votado en contra en el Consejo, consideran que es "un recorte de derechos" y una "maniobra para cargarse el asociacionismo" en la Guardia Civil.

También critican el, a su juicio, "oscurantismo" con el que se está efectuando la reforma, aspecto éste que Interior niega rotundamente, argumentando que "el texto se les remitió a las asociaciones el 28 de noviembre y la semana pasada se celebró la Comisión de Normativa en la que pudieron expresar su opinión al respecto". "Es totalmente falso -insiste Interior- que estemos actuando sin transparencia". Y es que, a juicio de altos mandos de la Guardia Civil consultados por ATENEA, "con la reforma se esclarecerán algunos tipos delictivos que no estaban tipificados, pero, en lo fundamental, nuestro régimen disciplinario seguirá siendo el mismo".

Las modificaciones del régimen disciplinario de la Guardia Civil (actualmente regulado por la Ley Orgánica 12/2007, de 22 de octubre) se incluirán en una disposición del proyecto de Ley Orgánica de Régimen Disciplinario para las Fuerzas Armadas que está elaborando el Ministerio de Defensa. "Se hace así, no para ´colar´ la reforma del régimen disciplinario de la Guardia Civil en la de las Fuerzas Armadas, sino por economía normativa (porque la acumulación de iniciativas legislativas en una sola queda justificada cuando hay una identidad de materias) y para cubrir un vacío legal que hay en nuestra Ley de Régimen Disciplinario", concluyen las fuentes consultadas.

Joomla Templates by Joomla51.com