La unidad de élite de la infantería española pone en marcha un plan forzoso para combatir el sobrepeso entre sus miembros.

La Legión tiene al enemigo dentro. La fuerza de choque de la infantería española, curtida en el combate cuerpo a cuerpo, se enfrenta a un problema de sobrepeso. No todos los legionarios tienen el torso musculado de los que en julio pasado incendiaron las redes sociales a partir de las fotos difundidas por un tuitero británico. Algunos están fondones, o lucen michelines, como buena parte de la sociedad española, y eso no casa con el credo legionario, cuyo espíritu de marcha proclama que “jamás dirá que está cansado hasta caer reventado” y que su cuerpo será “el más veloz y resistente”.

LAS CLAVES DE LA DIETA LEGIONARIA

 

Pautas de alimentación de la Brigada de la Legión:

Desayuno: Dos veces, al levantarse, yogur y fruta (plátano); a media mañana, infusión /café, tostada y fruta (naranja).

Comida: Ensalada, un plato (si son dos, no llenos), postre (fruta, yogur) y agua.

Merienda: Infusión / leche / actimel; fruta / barrita.

Cena (no justo antes de acostarse): verdura hervida / ensalada; algo a la plancha

Generalidades: Cinco comidas diarias; más fruta y verduras; alcohol (cerveza) no a diario, esporádico; aumento del consumo de agua (1,25 a 2 litros día); evitar fritos y alimentos muy procesados (salchichas, croquetas, bollería); comer despacio (no menos de 20 minutos); pienso en lo que hago (comiendo no veo la televisión).

Entrenamiento: Fase genérica, 12 semanas (conseguir la fuerza suficiente para acometer siguientes fases); Fase acondicionamiento, 12 semanas (aumentar la fuerza y resistencia); Fase específica, 12 semanas (alcanzar el mayor estado de forma física); Fase mantenimiento, 12 semanas (mantener el desarrollo alcanzado y recuperar la forma física).

El País. 04.01.2018 artículo completo

 

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