171120 Paracas

Tendría que haber hecho esto antes pero no he tenido tiempo hasta ahora para escribirlo con la dedicación que se merece.

Después de 9 años en el ejercito, el dia 8 de Noviembre, el dia que cumplió mi niña 1 año colgué mis botas y mi boina para emprender otra etapa de mi vida. Una etapa diferente.

Quiero agradecer a todos mis mandos y compañeros tanto de la Brigada Paracaidista (II Bandera Roger de Lauria) , del Batallón de Montaña (Arapiles IV/62) y de la unidad de seguridad del Cuartel del Bruch, donde he estado estos ultimos 5 meses, por esta etapa de la que tan orgulloso me siento y me sentiré toda mi vida.

Si, seré el típico yayo batallitas "dices tuuuu de mili" jajaja. 

Hace 9 años dejé mi vida en Sarda para emprender la aventura mas alucinante de mi vida. Dejé a los mios, a mi familia, a mis amigos y en definitiva todo. Tenia 18 años, las historias de los tercios de Flandes en la cabeza y muchas ganas de ganarme los cuartos sin tener el culo pegado a una silla.

Mi padre me dejó en la estación de Sants y 200 euros en el bolsillo, cogí un tren dirección Murcia y ahí empezó todo. En el Batallón de Instrucción Paracaidista (BIP).

Sude sangre hasta convertirme en el hombre que quería ser, un Paracaidista. Me gane mi boina negra,mis hombreras y para mi fue una satisfacción igual, que la que imagino, sentirá un estudiante cuando aprueba la carrera o un policia o bombero cuando aprueba la oposición.

Aprendí los valores del compañerismo, el honor, el sacrificio, el sufrimiento, la hermandad,la satisfacción del deber cumplido, ayudar al compañero cuando lo necesita, el valor de la moral y de la fuerza mental. Aprendí a obedecer y a que me obedecieran. Aprendí y enseñe.

Corrí dia tras dia todas las mañanas durante casí 8 años de mi vida. Me superé una y otra vez a mi mismo. Aprendí a convertir el peor de los sufrimientos en el mejor de los recuerdos, las vivencias mas duras en los momentos mas felices junto a mis compañeros de armas.

 Tuve el honor de servir en la mejor compañia de Paracaidistas del ejercito Español, en la laureada, en la Septima CIA.  Viajé por toda España y mas de una vez caí desde el cielo en los lugares mas inhóspitos para desempeñar las labores mas alucinantes, no se puede explicar lo que es una asalto de Brigada, hay que vivirlo.

Hice de la ametralladora Mg42 mi mas fiel compañera, supe lo que era el dolor con una peseta de mortero colgada al cuello durante kilometros y kilometros, lo que es saltar de un avión por rampa y por puerta y de un helicoptero Chinoouk en marcha con un paracaidas de mierda. Supe lo que es dormir en un iglu y lo que se siente al tocar el cielo subiendo los picos del pirineo catalan con una mochila de 40 kilos a la espalda, unas raquetas, unos crampones y un piolet.  Lo que es el frio de verdad, el dolor en los dedos, el dolor de las ampollas durante kilometros, que se te congelen los huevos. El estruendo al disparar un mortero, el acojone al tirar una granada, el sonido inconfundible de la Mg42 y a disfrutar tirando con un fusil en precisión, quemarte la mano cambiando el tubo de la ametralladora, fumarte el cigarro sin que te vean y un sin fin de cosas que necesitaria un libro entero para contarlas.

Llevé 6 meses un equipo de combate con casco y chaleco con placas de ceramica por dentro a 50 grados de calor en el desierto, reconocí una y otra vez con los cojones en el cuello los laterales y bajos del vehiculo buscando alguna mina o IED para que no petaramos en medio del camino, sentí el nervio de subir una montaña de arena armado sin saber que te espera detrás, lo que es la adrenalina y a que huele el queroseno. Escuche silbar las balas, como suenan los explosivos, lo que se siente al pasar una onda expansiva por dentro de tu cuerpo y los cojones que tienen los zapadores.  Vi morir y me rondó la muerte. Supe lo que es ayudar de verdad a los que lo necesitan, lo que es la miseria, de que están hechos los malos, que la edad es mental y que hay niños y NIÑOS.

Ví el cielo mas espectacular que he visto en mi vida y dormí dias y dias en un agujero en el desierto comiendo raciones de mierda. Aprendí el valor de una carta, el valor de lo que no valoramos.

Supe lo que es el sindrome de Estocolmo al marchar de Afganistán.

Jamás olvidare esos sitios a los que ya no iré, San Gregorio, Chinchilla, Uceda, Toledo...etc etc etcc...

He conocido a los mayores profesionales que conoceré en mi vida y aprendí lo que es admirar a alguien de verdad.

Hice de España mi primer amor y conocí en Leganes al amor de mi vida, la madre de mi hija, mi fiel compañera.

Viví en Murcia y en Madrid y me pegué las fiestas mas alucinantes que me he pegado jamás, todavia me dura alguna resaca. Conocí el Fabrik, varias muchas veces jajajajaja.

Hice de mis compañeros mis hermanos, algunos siguen siendo militares hoy, otros no. Aprendí quien vale, quien no,en quien confiar y en quien no. Aprendí que las apariencias engañan....

En definitiva y para acabar con el sermón. Quiero agradecer al Ejercito Español la oportunidad que me dio de convertirme en el hombre que soy hoy, en enseñarme lo que vale un peine, a valerme por mi mismo, a no depender de nadie, lo que es el postureo y lo que no, lo que significa ser independiente. Quiero agradecer la oportunidad que me dio de dejar atrás a ese niño de 18 años un tanto perdido en la vida, a tener todo lo que tengo hoy, lo que he ganado con el mayor de los esfuerzos, a sentirme tan orgulloso como me siento. Quiero agradecer el honor de haber servido en uno de los mejores ejercitos que ha tenido y tiene el mundo.

A todos y cada uno de mis mandos, compañeros y amigos de esta etapa de mi vida, muchas gracias por haber pertenecido a la mayor de mis aventuras, muchas gracias por todo, jamás os olvidaré.

Caballero Legionario Paracaidista Seguí Ruiz, Joan.

Arriba España.

Fue divertido hacer lo imposible.

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